Thursday, October 10, 2013

Teorema

Teorema

Raúl Baglini fue diputado radical por Mendoza durante los gobiernos de Alfonsin y Menem.
Su especialidad era la economía.
Un día enhebró una expresión que quedó registrada en el anecdotario de la política argentina.
“La vocación de cambio, dijo, es inversamente proporcional a la cercanía al poder”.
O sea que cuando el dirigente más se acerca al poder menos deseos de cambiar tiene o manifiesta.
La dirigencia política de entonces bautizó despectivamente este razonamiento como el “Teorema de Baglini”
Sin embargo, detrás de la descalificación, el concepto encierra una verdad casi absoluta.
Por eso las campañas políticas no se basan en la discusión de ideas sino en recursos más o menos ingeniosos para “vender” al candidato por su simpatía, su carisma o sus éxitos con el sexo opuesto.
Quién sabe para qué quieren ser elegidos los que hoy son candidatos?
Igual, no van a hacer nada porque el Congreso está pintado, pero esa es otra discusión.
Los únicos que prometen medidas revolucionarios son los que saben que nunca llegarán.
Nadie, NADIE, promete castigo y cárcel para los corruptos (tal vez para no quedar en el futuro atrapados por sus propias palabras).
El mejor candidato parece ser el que sonríe mejor, el que sale con la modelo más hermosa o hace el chiste más ingenioso.
Eso incluye el ya famoso “tay bien, negro?” aunque estos por lo menos mostraron un puente.
Y el más desopilante: la campaña rapera de la candidata que “hace bien”, como si fuera un antiácido.
Es cierto que en 30 segundos no se puede desarrollar una plataforma política, pero lo triste es que a nadie se le cae una idea.
A lo sumo, la descalificación del adversario.
Además, hay que desmitificar aquello de que “Los Kirchner se robaron todo”.
Dada la enjundia puesta en la carrera por llegar a una banca, deber ser que algo queda todavía.
La lucha por el poder no es mala.
Lo importante es qué se quiere hacer con el poder.
Y ahí es donde todos hacen agua.

Fieles a la lógica del teorema de Baglini, estos candidatos se van todos a marzo.

Monday, October 7, 2013

Boudou

Boudou

Hace muchos años, se hizo en EE.UU. una encuesta masiva pero sin demasiada trascendencia. Se le preguntaba a la gente que querría ser si tuviera que elegir un puesto dentro del gobierno.
Una señora muy educada dijo “Vicepresidente”
Por qué? le preguntaron.
-Porque el vicepresidente esta sólo para ir a los velorios y no tiene responsabilidades.
Más allá de la humorada, lo cierto es que a la hora de elegir un compañero de fórmula, los candidatos a presidente deben hacer un delicado equilibrio, buscando a quien le arrime votos, sea hábil, inteligente, buen negociador político en el congreso, pero no tanto como para que lo pueda eclipsar.
Y por encima de todo, que sea leal.
·        * Kirchner lo eligió a Scioli.
·        * Kristina a Cobos.
·        * Después a Boudou.
·        * Menem a Duhalde.
·        * Después lo llamó a Ruckauf.
·        * Cuando renunciaron Cámpora y Solano Lima, en el 73, lo hicieron viajar “de urgencia” al exterior al presidente del Senado, Alejandro Díaz Bialet, para que asumiera Raúl Lastiri, yerno de López Rega.
·        * Y el disparate más grande de la historia: Perón la eligió a Isabel.
Es decir que todos sacrifican al capaz, para ungir al leal o al inofensivo.
El problema aparece cuando ocurre lo inesperado.
Cuando era presidente de EE.UU. George Bush padre, del 89 al 93, el vicepresidente era Dan Quayle, joven, simpático y pintón. Como Boudou.
Pero era un inútil total. Como Boudou.
Un día el presidente tuvo un problemita de salud y de pronto a la gente le cayó la ficha de que la nación podía quedar en manos de Quayle.
A todo el mundo le corrió frío por la espalda.
Distinto fue el caso de George Bush hijo (presidente del 2001 al 2009) cuando se atragantó con un pretzel viendo un partido de beisbol.
La gente sabía que el verdadero poder residía en el vicepresidente Dick Chenney.
Es muy difícil encontrar una persona que reúna todas las condiciones, como fue con Clinton y Al Gore. En las elecciones de 92, primer triunfo de Clinton, muchos decían incluso que hubieran preferido la fórmula al revés (Gore-Clinton).
De hecho, después de los ocho años de Clinton, Gore ganó los comicios, pero no fue presidente porque los republicanos le robaron la elección con el aval de la corte suprema de justicia.
Hoy los argentinos comienzan la semana con dos problemas adicionales:
1      No saben quién manda en el país.

               No saben si es mejor que todo siga concentrado en las manos de Kristina, o que se aplique la constitución y asuma un vicepresidente que lejos de parecerse a Al Gore, traerá a la memoria la imagen preclara de Isabelita.

Friday, October 4, 2013

Pulseada

Pulseada

En EE.UU. hay 40 millones de personas sin seguro médico. No es poco en un país donde una operación de apendicitis puede costar 35 mil dólares y un parto sencillo, sin complicaciones, casi ambulatorio, cuesta 20 mil dólares.
No existe el hospital público?
Sí. Pero es tan bueno como los privados y tan caro también.
La diferencia es que en el hospital público primero te atienden y después preguntan cómo podes pagar. A lo mejor, terminás haciendo un plan de pagos a 30 o 40 años.
La reforma del sistema de salud fue una de las grandes promesas de campaña de Barak Obama. Ya lo había intentado, sin éxito, Hillary Clinton cuando era primera dama del país.
El nuevo programa federal de salud, despectivamente llamado Obamacare, prevé cobertura en varios niveles. Si los ingresos familiares son muy bajos, o nulos, se puede acceder a programas subsidiados o incluso, gratuitos.
Quién pone esa diferencia en plata?
El estado.
Recursos asignados a la salud pública, para hacerla accesible a todos los ciudadanos.
Ese es el telón de fondo de la batalla que hoy sacude la política norteamericana.
El ejercicio fiscal terminó el 30 de setiembre, y al no haberse aprobado el presupuesto del año próximo, el gobierno federal no tiene autorización para efectuar erogaciones.
Por ello, miles de empleados públicos fueron enviados a sus casas sin goce de sueldo. En parques nacionales, seguridad, escuelas y administración central solo hay guardias mínimas.
La amenaza del default del gobierno de la nación más rica y poderosa del mundo se daría porque el ejecutivo no podría pagar los intereses de su astronómica deuda pública, interna y externa.
No es que no haya plata.
Es porque Obama no tiene autorización para pagar.
Por qué no se aprueba el presupuesto?
Porque los demócratas tienen mayoría en el Senado, pero la oposición republicana controla la Cámara de Representantes (Diputados).
Los republicanos no quieren avalar un aumento en el gasto público y piden que se suspenda la entrada en vigencia del Obamacare para aprobar el presupuesto.
El presidente dice que el nuevo sistema de salud, que entró en vigencia el martes 1 de octubre, no es negociable.
La pulseada ya lleva 4 días, y nadie avizora una salida.
Lo curioso es que tanto celo de los republicanos para cuidar las arcas públicas a veces muerde la banquina.
Cuando estalló la crisis de la vivienda y los bancos en 2008, el gobierno de Bush decidió prestarle a las entidades bancarias 700 mil millones de dólares.

En esa oportunidad, la aprobación parlamentaria de los republicanos demoró… tres horas.

Thursday, September 26, 2013

Clavel

Clavel

Hace muchos años, durante un viaje a Miami, compartía un asado con un grupo de latinos en la casa de Palito Ortega.
Uno de los invitados, argentino también, decía que en este país la gente se “estupidiza” siguiendo las normas.
“Ponés una flecha hacia el mar y todos los bol…… van y se ahogan siguiendo la flecha.”
Palito le refutaba diciendo que no es así, porque nadie va a poner una flecha apuntando hacia el mar. ”La van a poner para el lado que tiene que ir”
Así de simple y básico es el funcionamiento de toda organización social. Unos crean las normas y todos las respetamos. Para eso los hemos elegido, porque los consideramos los mejores. Si no nos conforman, cuando haya nuevas elecciones los reemplazaremos.
Por el contrario, los atajos conducen al caos.
En la Argentina hay un estado deliberativo permanente, que desdibuja los roles y ningunea a los dirigentes (que por otra parte hacen patrióticos esfuerzos todos los días para que así sea), llevando a un estado de confusión donde las aberraciones parecen la normalidad.
Así se ve desde afuera.
Los estudiantes toman el Colegio Nacional de Buenos Aires, porque ellos quieren decidir los contenidos de los programas de estudio.
La provincia de Córdoba decide fusionar su servicio de emergencias con el de la ciudad de Córdoba, y los empleados hacen huelga porque ellos lo hubieran hecho distinto  (o no lo hubieran hecho).
Los partidos de fútbol se juegan sin hinchada visitante, pero se inventan las tribunas “neutras” para gambetear la prohibición.
Los empleados de un CPC consideran que la jefa designada no es de su agrado, y hacen paro para que la remuevan.
El cartel enorme dice clarito “Prohibido estacionar”, pero el tipo igual se detiene allí, y cuando el inspector hace sonar su silbato le dice:
-Son solo dos minutos.
-Señor, no se puede.
-Pero son solo dos minutos.
-Señor, le repito que no se puede.
…………..
Y cuando le hacen la multa les manda saludos a la mamá y las abuelas.
Otro cartel dice que la velocidad máxima en esa avenida es 50 KPH, pero yo considero que 70 está bien, y le meto pata.
Si el semáforo se pone en amarillo no podes frenar porque el que viene detrás aceleró y te lleva puesto.
Y el disparate mayor: los piquetes y los cortes de ruta.
No se trata solo del famoso “hecha la ley, hecha la trampa”. Es mucho más complicado. Es la “relativización permanente”, el cuestionamiento de las normas, la confusión de los roles.
Para cada regulación se inventa una alternativa por izquierda.
Todo se flexibiliza, se acomoda y se redibuja bajo un enorme paraguas: “Estamos en Argentina”.

Lo siento, Kristina. Mientras las cosas sigan así, las comparaciones con Australia y Canadá quedan como “clavel en boca ‘e perro”.

Thursday, September 19, 2013

Gatopardo

Gatopardo

Fueron vacaciones perfectas. Cuatro semanas intensas. Familia, fiestas, viajes, felicidad.
El monitoreo de la realidad ayudó bastante.
En estas cuatro semanas, media Córdoba se incendió y Obama casi inicia la Tercera Guerra Mundial.
Nada importante.
Además, Kristina ahora es buena y simpática; promete no comer a nadie; promueve el diálogo con empresarios en reuniones donde solo habla ella; concede entrevistas a periodistas, aunque se asegura que sean amigables; modifica los mínimos impositivos como si fuera una concesión graciosa de un monarca.
Es buen momento para incursionar en la ficción.
Cuando las tropas “camisas rojas” de Giuseppe Garibaldi desembarcan en Sicilia en 1860 la familia de Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina, se convierte en escenario y ejemplo de las tensiones de la aristocracia siciliana por conservar sus privilegios y a la vez adaptarse a la nueva realidad política de Italia.
Esa es, en esencia, la trama de la novela  Il gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, llevada al cine en 1963 por Luchino Visconti, con los protagónicos de Burt Lancaster, Alain Delon y la exuberante Claudia Cardinale.
El más acomodaticio de la familia, Tancredi Falconeri, pronuncia ahí la frase que entraría en la historia: "Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi"  (Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie).
Desde entonces, en ciencias políticas suele llamarse "gatopardista" al político que inicia una transformación revolucionaria pero que en la práctica sólo altera la parte superficial de las estructuras de poder, conservando intencionadamente el elemento esencial de estas estructuras.
Modificaciones trascendentes, en apariencia, que en el fondo son solo cosméticas.
“Gatopardismo” se usó mucho en Argentina en la década de los 80. Ahora no tanto.

Sin embargo, esta metamorfosis con fecha de vencimiento (hasta octubre) que exhibe Kristina después de que en las PASO tres de cada cuatro argentinos le llenaran la cara de dedos al gobierno, eso solo eso: Gatopardismo.

Thursday, August 15, 2013

Histerismo

Histerismo
La jugada le salió bien. Navegó en la ambigüedad todo lo que pudo para no perder votos peronistas y al mismo tiempo cosechar votos descontentos. Hoy se sabe que fueron más los descontentos que los históricos.  El gobierno le hizo además el gran favor de elegirlo como adversario.
Sergio Massa va a endurecer su discurso anti K, sobre todo después de octubre, porque sabe que la furia presidencial viene por él.
Jura y  perjura que no piensa en el 2015, pero tiene ya a cuatro economistas trabajando: Lavagna, Redrado, Peirano y Delgado.
 Antonio Diprieto, el fiscal italiano que desarrolló el Operativo anticorrupción Mani Pulite (Manos Limpias) en la Italia de los 90 también se sumó a sus filas como asesor. No sería de extrañar que pronto aparezca junto a Rudolph Giuliani, el ex alcalde Nueva York que implementó el programa Zero Tolerance (Tolerancia Cero) para los delincuentes.
Economía, Corrupción  y Seguridad. Tres ejes que el propio Massa marcó esta semana como sus prioridades. Quién puede estar en desacuerdo.
Cuando dijo:”a cada ataque responderemos con una propuesta” desnudó una estrategia que, de cumplirla, lo va a ir posicionando en la carrera presidencial antes que en el rol combativo de una banca opositora en diputados.
Ahora viene el histerismo, la batalla y el coqueteo simultáneos con Macri, con De Narváez y con el sindicalismo, para ver como terminan repartiendo en el 2015, mientras De la Sota trata de no quedar fuera de la foto.
El “gallego” volverá a vivir el drama de comprobar que Dios sigue atendiendo en Buenos Aires.
En la vereda de enfrente, podría estar asomando una opción interesante de centro izquierda, que con más precisión deberíamos definir como “social democracia” al estilo europeo, que contenga al radicalismo, al socialismo en todas sus versiones, y algunas agrupaciones menores cuyos principios no son muy diferentes.
Tendrán sus dirigentes la grandeza histórica de poner a la República por encima de sus intereses personales? Hasta ahora demostraron que no.
Por de pronto, los otros dos grandes ganadores del domingo fueron Binner y Cobos, pero la relación entre ellos es pésima. No es  un buen augurio.
Más allá del fárrago de nombres, números y promesas vacías, el domingo la ciudadanía mostró algo muy importante: la absoluta orfandad política en que se sienten numerosos sectores; la falta de líderes que despierten entusiasmo, credibilidad y sobretodo, esperanza.
La gente votó por el que creían menos malo, no por el mejor.
Algo de eso dijo Carrió, una mujer que habla demasiado y por eso a veces queda pedaleando en el aire, cuando mencionó la necesidad de un renacer como en los 80.
Finalmente, en el post del 20 de junio me preguntaba si Kristina sería capaz de asumir la derrota con grandeza, como hizo Felipe González en la España de 1993.

Que inocencia la mía. Dijo que habían ganado en Base Marambio.

Thursday, August 1, 2013

Porotos

Porotos
Mi hijo me decía anoche que él está convencido de que Massa tiene un arreglo secreto con Kristina y que después de las elecciones de octubre se va a destapar. Mientras  tanto, ella corre con dos candidatos.
Yo le explicaba que eso es muy posible, aunque no sea tan explícito.
Hay acuerdos tácitos, que se concretan cuando uno sabe lo que va a hacer el otro y reacciona en consecuencia.
En política no hay aliados permanentes. Solo intereses permanentes. Es una guerra salvaje y caníbal donde los amigos de hoy deben ser destruidos mañana.
Por eso, las promesas nunca son concretas, las definiciones nunca son certeras y los postulados nunca son cristalinos. Siempre hay que dejar una puerta abierta, por si mañana hay que darse vuelta.
Massa camina por el medio de la calle porque quiere apoderarse del descontento anti K pero no quiere perder el voto peronista duro.
Esa tibieza en su discurso explica por qué se viene cayendo en las encuentras, mientras que el candidato de Kristina viene acortando distancias en la provincia de Buenos Aires, gracias a la campaña que ella hace personalmente a sangre y fuego prometiendo más de lo mismo.
Las PASO solo servirán para contar parte de los porotos en la interna peronista. En Octubre se hará el segundo recuento que le dará a Kristina más o menos oxígeno para gobernar hasta el 2015.
Los actores en escena de entonces, incluido el gobierno, dirán como los GPS: “Recalculando”
Si el Kristinismo pierde por “poquito” en octubre, renacerá el sueño reeleccionista.
Si pierde por “poco” darán batalla como sea.
Si pierde por “paliza”, Kristina sacará a la venta la joya más preciada: su bendición pública o secreta del sucesor, con todo lo que eso significa en términos de fondos para la campaña.
Si no puede ser ella, será Massa, Scioli, Macri, De la Sota o algún otro.
No importa cuánto la enfrenten (ahora o en el futuro), cuánto la critiquen, cuánta distancia tomen.
La moneda para pagar esa bendición será la promesa de impunidad.
“Te voy a criticar mucho, pero te vas a ir tranquila a tu casa”.
Buen negocio.
Por eso, nadie en el peronismo promete ni prometerá en campaña lo que la gente quiere escuchar: “Cárcel para los corruptos”

A ese bocadillo solo se le anima la oposición, pero esos (hasta ahora) son solo actores de reparto.