Thursday, October 1, 2015

Temblores

Temblores

“Del ridículo no se vuelve”, decía el General.
Le faltó agregar que el ridículo es una ciénaga donde cada día uno puede hundirse un poco más.
El discurso de Kristina en la ONU hubiera sido desopilante, si no fuera porque de tan intrascendente termina siendo grave para el país.
Primero, por el tono de barricada que uso en su mensaje. Faltaba La Cámpora con el bombo, las banderas y el choripán.
Segundo, porque puso a Obama a la altura de Bin Laden y el estado islámico.
En política nadie destila agua bendita, pero hay formas y formas.
El inefable canciller Timerman hizo convocar a la cancillería al embajador norteamericano y le entregaron una nota de protesta. El diplomático le dijo que la iba a  remitir a los organismos judiciales correspondientes.
O sea, le puso un sello de “Recibido” a la copia carbónica, como se decía antes. Nada.
Y tercero, desde cuándo a la Argentina le preocupa la relación con EE UU, si durante esta “década perdida” solo lo mencionaron para denostarlo o, en el mejor de los casos, ningunearlo.
Ahora les interesa Obama?
No eran nuestros grandes ejemplos Chavez, Fidel, Evo, Rafaelito Correa y Él?
Confunde un poquito.
Aníbal dice que peligra la relación con EE. UU.
Qué relación?
Cuando Obama hizo una gira por Sudamérica, visitó Brasil, Uruguay y Chile.
De Argentina solo se acordaron cuando pidieron permiso para cruzar su espacio aéreo rumbo a Santiago.
Hace dos semanas acompañé a un amigo argentino que hace negocios en varios países latinoamericanos a recorrer algunos bancos aquí en Miami que se especializan en créditos a extranjeros para inversiones inmobiliarias en EE UU.
Uno nos dijo que solo podrían financiarlo hasta el 60% del valor de compra, si el cliente tiene 100 mil dólares depositados en una cuenta de ese banco en cualquier sucursal del mundo, con 2 meses de antigüedad, y UN MILLON de dólares en cualquier banco del mundo.
El segundo banco nos hizo saber que no aceptan clientes de Argentina. Punto.
El tercero, más explícito, nos mostró una circular con todos los beneficios crediticios, que eran muchos, pero advertía en letras rojas:
“Actualmente no realizamos operaciones con clientes de Venezuela, Argentina y Rusia, debido a la inestabilidad política de esos países”.
Le explicamos que mi amigo tiene operaciones en toda América.
La empleada con toda corrección nos dijo:
“Si vive en Argentina y trabaja en Argentina no lo podemos atender”.
Y Aníbal dice que peligra la relación con EE.UU.
Tiembla la Casa Blanca.

Santiago Daniele

Periodista y abuelo

Tuesday, September 29, 2015

Brisas

Brisas

Los huracanes, siendo “masculino” tenían nombres de mujer.Hace muchos años aprendí que antes de ser huracanes, estos fenómenos atmosféricos son calificados como Tormenta Tropical (femenino) y en ese momento le eligen un nombre.

Las feministas protestaron y desde hace una década más o menos, también tienen nombres de varón.

A pesar de ello, no deja de sorprender la conmoción que provocó en EE UU el paso del huracán Francisco.

Qué tiene este hombre que 1.200 millones de católicos fueron a buscar “al fin del mundo” según sus palabras, que repleta el alma de los justos y los otros, de los sensibles y los duros por igual?

Verlo por televisión es una cosa.

En vivo es otra muy distinta.

Todos quieren tocarlo, abrazarlo, besarlo, darle gracias.

El papa no puede sacarse una selfie con cada católico, pero él muestra que estaría dispuesto.

Llega con facilidad a tocar las fibras más íntimas.

Habló en el Congreso de EE UU y conmovió hasta las lágrimas a más de uno, incluso al presidente de la cámara baja que al día siguiente renunció.

Dejó un mensaje muy claro en las Naciones Unidas y en cada discurso que pronunció.

Para los medios informativos la semana pasada solo hubo tres temas: El Papa Francisco, Donald Trump y el Fitito en el que se movía Bergoglio.

Los no católicos, que al principio estaban fastidiados porque les alteraba la vida cotidiana, sucumbieron ante su ilustre y sencilla presencia.

Voz suave, sonrisa franca, mensaje claro, humildad practicada, no declamada.

Más de medio millón de personas el sábado en el festival.

Más de un millón en la misa de clausura del domingo.

UN MILLON. Se dice fácil, pero hay que juntarlos.

Gente que llegaba al predio antes de las 8 de la mañana para verlo pasar 12 horas después a 10 metros de distancia que parecían milímetros.

A esa altura, si lo podías abrazar o no, ya era complementario. Había en el predio tanta energía positiva, tanta buena onda, tan clara presencia del Espíritu Santo, que el resultado era toda ganancia y uno solo podía dar gracias a Dios por poder estar allí.

Filadelfia parecía una ciudad sitiada. Calles cerradas, puentes clausurados con camiones de recolección de basura, veredas cruzadas con barricadas de cemento, policías, patrullas de carreteras, agentes encubiertos, el FBI, la Prefectura, perros buscadores de explosivos, detectores de metales, helicópteros.

Ex agentes de seguridad dijeron que jamás hubo un operativo semejante. Ni para Obama.

Convocaron incluso a la Guardia Nacional, una fuerza combinada que solo sale en casos de catástrofe. Había soldados del ejército participando del operativo coordinado por el Servicio Secreto.

Los hombres de traje negro fueron inflexibles esta vez. El Papa no se baja del vehículo. Negociaron tan solo acercarle algunos bebés para que los besara.

Pese a todo, uno sentía que lo tenía a Francisco al alcance de la mano.

Volvimos felices.Por la experiencia y la esperanza.

Francisco no fue un huracán.Es una brisa de aire fresco para los tiempos que vienen.

Santiago Daniele
Periodista y abuelo.

Sunday, September 13, 2015

Silvio

Silvio

El hartazgo y la decepción de la gente con la dirigencia política pueden alcanzar niveles impensables y expresarse de formas extrañas.
Allá por los 90, en plena campaña electoral, a un grupo de jóvenes se les ocurrió promover la candidatura del mono Silvio, el legendario habitante del zoológico de Córdoba.
Hacían campaña repartiendo votos truchos en la esquina de la Legislatura, frente a los atildados legisladores que elegantemente enfundados en sus trajes Christian Dior, iban y venían a ninguna parte, llevando papeles inservibles.
Los votos obtenidos por el mono Silvio nunca se contaron, pero posiblemente le  hubieran alcanzado para ser concejal.
Era una muestra de repudio, un cachetazo, un insulto a los políticos tradicionales, o  a la forma tradicional de hacer política, que es lo mismo.
Más de 20 años después, la historia se repite, no con un chimpancé, sino con un “outsider” de la política partidaria; dicho en criollo “con uno que no es del palo”.
No lo conozco a Tomás Méndez. Nunca pude ver sus programas. Tan solo tengo un recuerdo fugaz de una guerra de sifonazos en sus comienzos televisivos.
Sé, por referencias de colegas, que se ganó un espacio en los medios en base a denuncias de corrupción.
Supe que denunció a un ministro/legislador de colgar los ganchos para no pagar la energía eléctrica en su casa; que éste lo llevó a la justicia, y que al final desistió porque el escándalo iba a ser mayor.
El hecho de que un periodista asuma por acciones propias y voluntad de la gente la función de “fiscal popular” es indicativo de la saturación, del desprecio, del repudio a los dirigentes políticos.
Un periodista, solo, sin estructura partidaria, sin trayectoria en la función pública,  sin recursos, pulverizó a dirigentes que hace más de 20 años vienen recitando el libreto hipócrita del bienestar de la gente como su propio mandato de conciencia (y su fuente de ingresos).
Es como si yo mañana tomara una raqueta y derrotara Roger Federer 6-0,6-0,6-0.
Qué saldrán a decir mañana? Qué justificativo inventarán?
Fingirán actos de “mea culpa”, dirán “tenemos que cambiar” y otras frases vacías que en el fondo significarán “desensillar hasta que aclare”, esperar “que pase la tormenta” y seguir atornillados a la silla.
Cualquier ser humano con una cuota  mínima de dignidad, tiene que renunciar e irse a su casa, avergonzado, humillado, ofendido en su condición de persona que ha sufrido el más categórico repudio.
Los ínfimos votos obtenidos son la medida exacta que tiene la gente de su función y su persona.
Nada de eso va a suceder.
En el diccionario de la política argentina la palabra vergüenza tiene solo una sola acepción: “vergüenza ajena”.
La que siente la gente por sus dirigentes.

Santiago Daniele
Periodista y abuelo.


Sunday, August 16, 2015

Enchente

Enchente

Porto Alegre está ubicada en la conjunción de cinco ríos.
Tiene, por ello, zonas con alto riesgo de inundación (en portugués “Enchente”)
Alrededor del año 2.000 hubo una lluvia importante que anegó grandes superficies, entre ellas una ruta secundaria que era muy utilizada.
Necesitaba urgente un pequeño puente.
El alcalde Raul Pont lo resolvió de una forma muy interesante: puso en ambos costados de la hondonada de la ruta carteles que decían: “Si ve la ruta cubierta de agua, use un camino alternativo”.
Mi amigo Fefo, nacido y criado en Porto Alegre, jura que no es un chiste.
Detrás de la carcajada, hay una realidad dolorosa: la indolencia de las autoridades para resolver los problemas de la gente.
Las inundaciones en la provincia de Buenos Aires fueron una réplica casi perfecta de las ocurridas en La Plata años atrás.
El mismo gobernador. La misma presidenta.
No solo dejaron de hacer obras imprescindibles.
Esta vez el gobernador se fue de vacaciones y la presidenta ni siquiera emitió un comunicado.
Se entiende. Kristina es una mujer callada a quien le cuesta hablar en público.
Políticamente, esto es una señal de lo que le espera a Scioli si llega a ser presidente.
Lo dejaron solo. Nadie salió a respaldarlo. Al contrario. Aníbal lo dejó colgado del pincel cuando dijo: No sé por qué se fue”.
Scioli es un elemento descartable que únicamente servirá para hacerles ganar las elecciones. Si gana.
Más allá de la lectura política, lo ocurrido esta semana bajo agua provoca sentimientos de impotencia, bronca, rebeldía y desconcierto. Todo junto.
Esta gente, indolente y corrupta, que vive hablando de mejorar la vida de la gente y lo único que hacen es engordar sus propios bolsillos, cuando ponen la cabeza sobre la almohada, seguirán creyéndose su propia mentira?
Ni por un momento se les ocurrirá pensar que no es justo lo que hacen?
No hay plata para hacer obras, ni para proveer ayuda urgente a los damnificados, en la emergencia, pero sí para mandar un avión vacío a Santa Cruz para llevarle los diarios a Kristina.
La lista de ejemplos es tan grande como el daño que hizo el agua.
“Hicimos mucho, pero queda mucho por hacer” dice Scioli.
Es un argumento hipócrita y falaz.
Qué ideas cruzan la mente de estos delincuentes con protección legal para que pongan siempre sus intereses económicos delante del dolor de los que sufren?
Fariseos modernos que tienen un discurso para la tribuna y una conducta totalmente opuesta.
No se trata de salvarse en el Titanic, en donde la opción es “mi vida o la de él”.
Es voracidad cleptómana.
Dinero. Dinero. 
Sólo Dinero y poder.
Para qué tanto dinero?
Para qué tanto poder?
Domingo Cavallo le preguntó una vez a Alfredo Yabrán, para qué quería el correo argentino si ya tenía demasiadas empresas.
Yabrán le respondió: "Doctor, Ud. no sabe lo que es el poder".

Aparentemente es eso: la peor de las adicciones.

Santiago Daniele
Periodista y abuelo.

Tuesday, August 11, 2015

Recuento

Recuento

Germán Kammerath era entonces Secretario de Comunicaciones de la Nación y una de las grandes espadas privatizadoras de Carlos Menem, discutible galardón que disputaba día a día con Maria Julia Alsogaray.
El mundo de los 90 marchaba hacia la entrega a manos privadas de empresas y servicios públicos generando enormes ganancias a partir de los beneficios especiales que le concedía el estado.
Era lo que, años antes durante el gobierno de Alfonsín, José Manuel de la Sota había llamado “los campeones de la libertad subsidiada”.
En procura de colectar información y estrategias para montarse a la ola liberal privatista Kammerath viajó a varios países, entre ellos México.
A su regreso, me contó que se había entrevistado con dirigentes del PRI, el Partido Revolucionario Institucional mexicano, que de revolucionario tenía poco y nada, ya que estuvo más de 70 años en el poder, gracias al fraude.
Ellos le dijeron que estaban privatizando todo lo que podían, excepto el correo, “que no lo vamos a entregar nunca, le dijeron, porque gracias a ello ganamos las elecciones”.
El correo era y es el núcleo central del sistema electoral, donde los tramposos pueden meter mano, alterar las cifras y si quieren, consagrar ganadores a aquellos que perdieron en las urnas.
Luis Juez, sigue diciendo, una década después, que le robaron la elección durante la madrugada, cuando compitió por la gobernación de Córdoba.
Cierto o no, es indiscutible que el sistema todavía vigente en la Argentina es obsoleto, lento y vulnerable.
Lo que resulta intrigante y sospechoso es que los únicos que quieren cambiarlo son los opositores. Nunca el oficialismo.
Las experiencias de Córdoba con la boleta única y de CABA con el voto electrónico mostraron que se puede hacer mejor.
En un mundo donde los niños de 3 años, como mi nieto y mi sobrina, ya saben enviar mensajes grabados por WhatsApp, argumentar que la gente puede no estar preparada para el voto electrónico es una falacia.
Cuán difícil puede resultar poner el dedo en una pantalla táctil sobre la foto del candidato elegido?
Cuando ha completado su selección de candidatos pondrá su dedo donde dice “Votar”, para que se registre y la máquina le entregue un ticket, como en el supermercado, que el votante pondrá dentro del sobre y luego depositará en la urna.
Esos sobres serán el reaseguro para el recuento en caso de dudas.
Dificilísimo.
A la hora del cierre, la máquina imprimirá el acta que firmarán los fiscales y apretando una tecla los datos se transmitirán al instante al Centro de Cómputos.
Peligroso e inconveniente….para los tramposos.
El ministro de Justicia Julio Alak hizo su primera aparición el domingo pasado después de las 10 de la noche.
En EE UU a esa hora, el candidato vencido ya felicitó al ganador, y éste habló, festejó y se fue a su casa.
Claro, en EE UU solo hay que contar 120 millones de votos.
Qué hay que hacer para que las autoridades argentinas cambien un sistema que ya resulta una vergüenza?
Si la red no es suficiente, que la refuercen para que todas las escuelas tengan conectividad.
De paso, eso permitirá que finalmente muchos alumnos puedan aprovechar las laptops que les regaló Kristina y que nunca pudieron usar.

Santiago Daniele

Periodista y abuelo

Monday, August 3, 2015

Vacíos

Vacíos
Usa una gorrita roja con un look casual pretendiendo lucir más joven y vital.
La gorrita tiene una inscripción en su frente: “Make America Great Again” (Hagamos EE UU  grande otra vez)
Donald Trump, en el centro de la controversia desde que se lanzó a la carrera presidencial, tiene un discurso radical, xenófobo, racista y violento.
Sin embargo, está primero en las encuestas dentro del Partido Republicano.
Cómo se puede tomar en serio a alguien que remite a los horrorosos recuerdos de Hitler en la década del 20?
Inflamando el patriotismo norteamericano y el orgullo supuestamente mancillado, Trump ha logrado captar la consideración de los votantes, aunque sus soluciones sean impracticables y ridículas.
No hay secretos. Simplemente prometió algo concreto.
A una semana de las PASO, los argentinos no tienen idea de lo que quieren hacer los candidatos, si llegan al poder.
Discursos plagados de generalidades, mensajes publicitarios ambiguos, y apelaciones a la simpatía dibujan una campaña vacía.
Antes los candidatos desfilaban por los programas de Neustadt o Grondona. Ahora van a lo de Tinelli.
Así supimos que los hijos de Massa tienen piojos, que la hija de Macri ya baila con él, y que Scioli se hace el nudo de la corbata con una sola mano.
Si nadie se compromete ahora con nada concreto, lo más probable es que nada hagan después.
Massa solo se metió con los narcotraficantes. No es poco, pero es todo.
Macri asegura que se puede vivir mejor. Más ambiguo, imposible.
Scioli, “el gran pacificador” no promete nada nuevo, pero tampoco más de lo mismo.
La Izquierda es impecable en el diagnóstico pero falla en la solución. Como siempre.
Entendible. De la economía no pueden hablar porque gane quien gane habrá que hacer un ajuste que va a recaer sobre los que menos tienen.
Por eso, tampoco se habla de cómo mejorar los salarios.
Las referencias a las grandes preocupaciones de la gente son solo titulares genéricos: inflación, seguridad, violencia de género, y no mucho más.
Hay, además, un gran ausente en los discursos de campaña: el combate a la corrupción.
Los candidatos prometen transparencia a futuro, pero nadie levanta la bandera de “juicio y castigo a los corruptos de hoy”
Ninguno dice que va a utilizar todos los recursos de la ley para enjuiciar a los ladrones; que aplicarán cuando puedan el principio jurídico de la “cosa írrita” para que devuelvan lo que se llevaron.
Será porque nadie puede tirar la primera piedra?
La reconciliación de una nación fracturada no se va a alcanzar haciendo borrón y cuenta nueva.
Lo que se fue, se fue?
Eso no reconcilia. Provoca resentimiento y rencor.
Peor aún. Consolida un tentador precedente de impunidad.
En 1992, Brasil destituyó por corrupto a su presidente Fernando Collor de Mello. Hoy, Dilma enfrenta la posibilidad de su propio juicio político por la escandalosa Operação Lava Jato, de lavado de dinero de coimas, un esquema muy parecido a Hotesur, por 3.000 millones de dólares, con el procesamiento y prisión de 47 diputados y senadores.
Unos siguen presos. Otros ya devolvieron 67 millones de dólares.
Sería posible esto, sin aquel antecedente?
Probablemente no.
La reconstrucción del cuerpo social y el estado de derecho, que hoy es una ficción desteñida, solo será posible el día que alguien se ponga de pie y diga: Nunca más.
Santiago Daniele

Periodista y abuelo.

Friday, July 24, 2015

Ruidos

Ruidos

“It isn’t true. It isn’t true. It’s old news.”
“No es verdad. No es verdad. Es noticia vieja.”
En inglés, en español y en cualquier idioma es la reacción básica de los corruptos: agarrarse fuerte de la silla y esperar que el tiempo juegue a favor del olvido.
Aguantar y esperar.
Así se sobrevive a las acusaciones, las pruebas, y hasta la indignación popular.
Lógico. La gente tiene que vivir, mirar hacia adelante y seguir.
Ya nadie habla de Boudou, de Oyarbide, de Zaffaroni, de la efedrina.
Lo mataron a Nisman, lo desplazaron a Cabral, lo “castraron” a Bonadio.
“Todo pasa” decía don Corleone Grondona.
Lo más grave es que la suma de todos esos hechos de corrupción requiere de delinkuentes inmorales y también jueces cómplices, y dan como resultado un debilitamiento del sistema republicano.
Argentina está anémica y famélica.
El entramado urdido por el gobierno y los Kómplices en el Congreso y la Justicia asegura “Impunidad para todos”
Dos razones: el beneficio de “cosa juzgada” que impide que una persona sea juzgada dos veces por el mismo delito, y los jueces y fiscales leales y comprados que seguirán en sus cargos, para hacer... nada.
Habrá que ver, sin embargo, cuánto les durará esa lealtad cómplice cuando haya otros en el poder.
El paraguayo Roberto Ortiz, gran locutor y mejor persona, decía siempre con fina ironía: “Yo no cambio de pensamiento nunca. Los que cambian son los gobiernos. Yo, siempre oficialista”.
El próximo gobierno deberá mirar con cuidado cada pliegue del sistema judicial, para buscar la reactivación de las causas contra los korruptos, y enjuiciar políticamente a los jueces venales.
Siempre con la ley en la mano.
Si por ese camino no es posible, propongo apelar a la “Solución Noriega”.
El General Manuel Antonio Noriega fue presidente de Panamá de 1983 a 1989. Apenas asumió hizo que el Parlamento le diera poderes especiales, y dividió a la población entre unos pocos “nosotros” y muchísimos “ellos” (te suena?). Mientras tanto, desarrolló una rápida y próspera carrera como narcotraficante.
Cuando EE.UU. concretó en 1989 un sangriento desembarcó en Panamá para capturar a Noriega, el dictador se refugió en la Nunciatura Apostólica de ese país, la Embajada del Vaticano.
EE.UU. rodeó la sede religiosa pero no podía hacerlo salir.
Trajeron entonces unos camiones con enormes parlantes y tocaron rock pesado y heavy metal a todo volumen día y noche.
Al tercer día, Noriega se entregó.
La Solución Noriega es limpia, efectiva y legal.
Solo hay que hacer la lista de jueces, fiscales, y funcionarios kómplices, averiguar donde viven, y “visitarlos” con heavy metal, día y noche, hasta que renuncien.
No se habrá violado la ley. Será solo una infracción por ruidos molestos.
Santiago Daniele

Periodista y abuelo.