Thursday, July 21, 2016

Adolf

Adolf

Eran tiempos de sangre y dolor. La Segunda Guerra Mundial estaba en su punto más caliente.
EE. UU. supo muy a tiempo que Japón iba a atacar Hawaii. Habían decodificado los mensajes nipones con la máquina Púrpura.
Amontonaron en Pearl Harbour algunos barcos chatarra y se sentaron a esperar.
El “Tora Tora” que gritaban los pilotos kamikazes japoneses al atacar les estaba dando la excusa perfecta para entrar en la guerra.
Para EE. UU. más que una necesidad política era un imperativo económico.
La industria norteamericana, convenientemente reconvertida, viviría una explosión de producción y consumo.
Había un nuevo y gigantesco mercado.
Tanques en lugar de autos, balas en lugar de viviendas, armas, uniformes, alimentos, todo.
En esa época se decía que EE. UU. estaba gobernada por tres generales: General Eisenhower, General Electric y General Motors.
Si para lograr ese objetivo económico debían morir miles de compatriotas, mala suerte.
Setenta años después, todo sigue igual.
El Presidente de EE UU es el hombre más poderoso del mundo.
Puede hacer lo que quiera… siempre que quiera lo que quieren los dueños de la plata.
La comprobación más patética de este principio político-económico fue el impresentable George Bush, payasezca figura decorativa que se entretenía jugando a ser presidente mientras Dick Cheney y Donald Rumsfeld (vicepresidente y Ministro de Defensa) inventaban la guerra con Irak para quedarse con el petróleo.
Ahora el mundo observa con sorpresa cómo otro bufón con dinero es ungido candidato a presidente de EE UU por el partido republicano.
Los enigmas se multiplican.
Puede ganar Donald Trump?
Qué va a hacer si gana?
Qué margen de acción le darán los verdaderos dueños del poder?
No tiene experiencia política ni estructura partidaria propia; el partido republicano lo consagró, pero muchos esperan que se caiga solito.
No tiene equipos. Su colaborador más cercano es su peluquero.
Su visión de la geopolítica se reduce a la aritmética empresaria basada en postulados bastante elementales: el pueblo americano sufre porque los chinos lo hacen todo más barato.
Sobre ese principio tan simplista, desplegó un discurso totalmente opuesto a los ideales más sagrados del partido republicano: la libertad de mercado, la competencia, oportunidades para todos y el triunfo de los mejores.
Eso era “El sueño americano”.
Ahora Trump dice que el sueño está muerto.
Cómo llegó a conquistar esta candidatura?
Enarbola un mensaje xenófobo, racista, sexista y superficial.
Buena parte del pueblo americano pensante adhiere a él solo porque no les gusta Hillary. No la creen capaz. Ven en ella, la continuidad de lo que consideran debilidades de Obama.
La receta de Trump es tan primaria que resulta fascinante para muchos.
“Hagamos América grande otra vez”, es su lema de campaña.
Cerramos la economía a los chinos; expulsamos a los musulmanes, deportamos a los mejicanos y todos felices.
Las culpas están afuera.
Es una tendencia natural y recurrente cargar las culpas en el otro.
A mediados de los años 30, un delirante y extraviado ex combatiente de la Primera Guerra Mundial comenzó con el mismo argumento de males propios y culpas ajenas.
También prometió recuperar la grandeza perdida.
Conquistó a las angustiadas mayorías y le dieron poder.
Cuando vieron lo que habían hecho ya era demasiado tarde.
Se llamaba Adolf Hitler.


Santiago Daniele 
Periodista y abuelo.

Monday, January 18, 2016

Arcos

Arcos

Fue a mediados de 1983.
Raúl Alfonsín recorría el país en gira de campaña.
Cuando vino a Córdoba me concedió una entrevista de una hora en la desaparecida LV2.
Le pregunté “de todo”.
Al abordar el tema de la libertad de prensa (un valor desconocido para las generaciones jóvenes de ese tiempo, me incluyo) le pregunté si aceptaría que la prensa publicara un dibujo de una tortuga con su foto, como habían hecho con Illia.
“Van a publicar cosas peores, también, me dijo. Lo importante es que el estado debe garantizarle a toda la sociedad el acceso a la libre información, y escuchar todas las voces. Eso hace a la esencia de la democracia.”
Treinta años después, el despido de Víctor Hugo Morales de Radio Continental vuelve a poner sobre la mesa un tema que nunca se resolvió: los medios públicos son del estado, no del gobierno de turno.
La administración Macri se ha comprometido en campaña a poner, finalmente, las cosas en su lugar.
Veremos.
Por lo pronto, hay un chisporroteo que despunta como un combate preliminar.
El propio Víctor Hugo, los panelistas de 6,7,8 y los periodistas de Radio Nacional reclamando pluralidad informativa, cuando durante una década defendieron la política más absolutista y sectaria, solo denuncia la rigidez pétrea de sus humanas facciones.
Tienen derecho a pedir pluralidad informativa los que proclamaban a viva voz “ahora vamos por todo” y marginaron a todos los que pensaban distinto?
Sí, lo tienen.
Tiene el estado el derecho a no dejarse tomar por bobo?
Sí. También.
A VHM lo despidió una empresa privada. La misma que durante 30 años le pagó suculentos honorarios.
Ahora quiere que el estado le banque un programa con los panelistas de 6,7,8 para seguir haciendo el periodismo manipulador, escatológico y bandolero de la última década.
Para ellos no ha variado nada.
Solo hubo cambio de arcos, y se está jugando el segundo tiempo del mismo partido.
La pluralidad informativa no es eso.
La libertad de prensa tampoco.
VHM podría trabajar en cualquier otro medio privado de los muchos que hay en Buenos Aires.
Los panelistas de 6,7,8 también.
Inclusive, hay más de 15 medios que hasta ahora han mostrado afinidad política y “voluntad comercial” con la ex presidenta Kalabaza, donde podrían continuar libremente su relato.
Los medios públicos no están para servir a los gobiernos de turno. Tampoco a la oposición de turno.
El estado debe garantizar el acceso a la libre información haciendo de los medios públicos un escenario de debate civilizado y constructivo, no una trinchera ideológica.
De los ingleses se podrá decir cualquier cosa, pero la BBC sigue siendo un ejemplo en ese aspecto.
La SVT, televisión pública de Suecia, está manejada por una fundación y sus directivos son elegidos por el parlamento.
Sistemas parecidos tienen SBS de Australia, o DR de Dinamarca, donde los directivos son elegidos por el Ministerio de Cultura, el Parlamento y los empleados.
Argentina puede tomar ese camino, o puede hacer como la RAI Italiana, que creó tres redes nacionales: RAI 1, RAI 2 y RAI 3, una para la democracia cristiana, otra para el partido socialista y la tercera para el partido comunista… y todos felices.
Un disparate total.
No hay que pensar mucho.
O se hace un cambio serio y en serio, o seguirá la lógica de mentalidad liliputiense en donde todo se reduce al vicioso péndulo de “relato y contra relato”.

Santiago Daniele

Periodista y abuelo.

Tuesday, December 29, 2015

Prófugos

Prófugos

Algo no cierra en esta historia de los tres narcos que desaparecieron el fin de semana.
Uno de ellos iba a ser papá al día siguiente y ya tenía permiso del juez para asistir al parto.
No hubiera sido más fácil fugarse desde el hospital después de ver a su nueva criatura?
Los familiares de Lanatta ahora temen que los hermanos fugados aparezcan muertos.
Quien querría verlos muertos y silenciados?
Los otros narcos. Obvio.
Los mismos que los ayudaron a escapar?
Si así fuera, porque los tres prófugos aceptaron el convite y volaron?
No sospecharon que afuera corrían riesgo sus vidas?
Si los narcos de afuera los querían muertos a los tres, porque no los mataron en la cárcel?
Si los presos tenían escasa vigilancia y por eso escaparon, también era fácil introducir un sicario que los matara adentro.
Esconderse requiere ahora de recursos y complicidades que no son fáciles de conseguir.
Quien podrá darles ese soporte?
Los narcos. Obvio otra vez.
O sea: los estarían protegiendo los mismos que los necesitan muertos o silenciados.
Raro.
La línea explicativa del gobierno sostiene que los tres prófugos huyeron auxiliados por cómplices externos y tal vez internos también.
No hay cintas de video ni pruebas concretas que soporten la versión de los guardia cárceles.
En este punto, una pregunta resulta medianamente aceptable:
Y si no se fugaron, sino que fueron secuestrados?
Por quienes?
Por otros narcos. Obvio otra vez.
Si aparecen muertos, o nunca más aparecen, los malos habrán logrado su objetivo: acallarlos.
Además, obtener complicidades internas para un homicidio dentro de la cárcel es mucho más difícil que facilitar una fuga, mirando para otro lado.
El parangón con Nisman sería inmediato e incómodo.
Siguiendo ese razonamiento, se puede llegar a dos conclusiones:
Un posible secuestro de los tres condenados no resultaría demasiado alocado.

O yo estoy viendo demasiada televisión.

Santiago Daniele
periodista y abuelo

Thursday, December 3, 2015

Gallinas

Gallinas     

“Una Nación no se puede manejar como una empresa”, dijo Kristina.
“La nación es una empresa, la más grande” le salió al cruce el encuestador Zuleta Puceiro.
Ese parece ser el eje del próximo gran debate nacional.
Eficiencia vs solidaridad.
Innovación vs quietismo.
Marketing vs Política.
Es una discusión tan chiquita que atrasa.
Hay alguien en el mundo que cuestione si los avances de la tecnología y la ciencia son necesarios o perjudican?
Se puede ser eficiente sin llegar del 20 por ciento de desocupación que tuvo Cavallo?
Sí, se puede, en la medida que el crecimiento económico permita ir transfiriendo recursos humanos al sector privado, y el estado haga la reconversión que imperiosamente necesita.
Ejemplo 1: En mi último viaje decidí probar el vuelo de Aerolíneas Argentinas directo Miami- Córdoba. Bastante bien, a  pesar de que el avión no era nuevo. Solo maquillado.
Lo que me sorprendió fue el regreso.
Mientras hacía fila para llegar al mostrador, un  joven me interrogó con las conocidas preguntas de seguridad: hizo Ud. la valija? Alguien le dio algo para llevar? Dejó la valija sola después que la armó?
En fin, lo de siempre.
Lo insólito fue que cinco metros más adelante en la fila, otro joven me preguntó lo mismo, y al llegar al primer lugar de la línea una chica me hizo las mismas preguntas. Las mismas. Tres veces.
Todos con impecables uniformes de Aerolíneas.
Podría habérmelo preguntado la empleada del mostrador.
No les pregunté si pertenecían a alguna agrupación política. No hacía falta.
Ejemplo 2: Durante décadas escuché las quejas de los jubilados que tenían que ir a la comisaria a buscar un certificado de supervivencia para que los familiares puedan cobrar sus haberes mensuales. No sé si todavía sigue siendo así.
Como se resuelve eso en un país moderno y organizado?
Fácil.
Cuándo se muere el abuelito, nadie lo sepulta en el patio. Hay que pedir un certificado de defunción para poder disponer de los restos.
Cruzando la base de datos del Registro Civil con la del ANSES automáticamente se sabe si el nono vive o no.
Así de simple.
Claro.  Para eso, es necesario que no se “caiga el sistema”, y que los empleados estén capacitados para manejarlo y no tengan crisis de abstinencia de criollitos a las 11 de la mañana.
El problema es que si se aplica la calidad informática en el estado, en todos sus niveles, la mitad de los empleados públicos está de más.
Ahí es donde el sistema político deber armonizar la eficiencia productiva con la necesidad social.
El exceso en el asistencialismo llevó a la Argentina al lugar donde está. Tampoco hay que dejar todo en manos del mercado.
No es cierto que la libre oferta y demanda lo resuelve todo.
Aquí estará el gran desafío para el nuevo presidente.
Ayudar y exigir.
Promover y controlar.
Lo contrario sería, como decía Raúl Alfonsín, “el zorro libre en el gallinero libre”

Santiago Daniele

Periodista y abuelo.

Wednesday, November 25, 2015

Plebeyos


Plebeyos

Mauricio Macri sonaba distinto en el teléfono.
Su voz  denunciaba estupor y decepción.
Su cara ya había mostrado perplejidad horas antes en Olivos.
No era el presidente electo que respondía a la invitación de la mandataria saliente.
Era un plebeyo más que ingresaba a Palacio porque la Emperatriz lo había convocado.
Quién es este petitero, como decía mi abuela, para sacarse una foto con Su Majestad?
“No valió la pena”, dijo resignado.
La actitud de Kristina tiene razones de fondo y forma.
De fondo porque no se va sentir cómoda cuando los funcionarios entrantes abran los cajones y vean lo que hay…y lo que no hay.
De forma, porque nadie puede eclipsarla ni osar pararse a su lado.
Nadie a la par, porque ella es sin par.
Visto con atención, es Koherencia total.
Lo ninguneó como hizo con todos desde que llegaron al poder.
A este gobierno en agonía le caben todos los adjetivos comunes a casi todos los políticos: vagos, corruptos y ladrones.
Pero Kristina también es belicosa, sectaria y salvaje.
En criollo malhablado, ayer mostró la hilacha.
Ha sido el último bochorno?
Seguramente no.
Todavía le quedan dos semanas para seguir dejando, como el cometa Halley, su estela fulgurante en medio de la oscuridad total.

Lo bueno es que, como el Halley, no volverá hasta 2061.


Santiago Daniele
periodista y abuelo

Thursday, November 12, 2015

Divas

Divas

Barak Obama se perfilaba como vencedor en la carrera presidencial marcando el regreso de los demócratas a la Casa Blanca.
Su contrincante republicano necesitaba integrar a su fórmula alguien que representara a los sectores más moderados, más jóvenes y sobre todo, que fuera mujer.
Encontraron a una ignota gobernadora en Alaska.
Así fue como un día apareció Sarah Palin.
Joven, bonita, carismática, conectó rápido con la gente.
Intelectualmente era básica. Demasiado básica, pero aportaba votos.
Igual no alcanzó, y Obama se convirtió en el primer presidente negro de EE UU.
Sarah Palin había probado el sabor de la popularidad y se embriagó rápido.
Renunció a la gobernación de Alaska y se instaló en Nueva York para iniciar una nueva etapa en su carrera política.
Quería ser senadora.
El globo se desinfló rápido.
Terminó conduciendo un programa de televisión en la cadena Fox News.
Kristina ha dicho que no va a ocupar ningún cargo.
Cuesta imaginársela eligiendo el silencio, el ostracismo y el frío.
Su destino puede ser más parecido a Mirtha Legrand que a Bachelet.
Mirtha y Kristina se parecen bastante en algunas cosas y en otras son diametralmente opuestas.
A las dos les encanta el discurso autorreferencial. (“Como yo digo siempre…”)
Ambas son viudas que mitifican a sus difuntos esposos, aunque por distintos motivos.
El nieto de Mirtha casi nunca habla en público.
El hijo de Kristina  tampoco.
A las dos les encanta la televisión, y un ejército de maquilladoras peinadores y vestuaristas las rodean antes de que se encienda la cámara.
Una luce ropa, zapatos y joyas prestados.
La otra usa las que ella compra y pagan todos los argentinos.
Una tiene cada vez más clase.
La otra está cada vez más vulgar.
Una es la diva de los almuerzos.
La otra es la diva de las cadenas.
Solo una seguirá después del 10 de diciembre.
Dios existe.

Santiago Daniele

Thursday, October 1, 2015

Temblores

Temblores

“Del ridículo no se vuelve”, decía el General.
Le faltó agregar que el ridículo es una ciénaga donde cada día uno puede hundirse un poco más.
El discurso de Kristina en la ONU hubiera sido desopilante, si no fuera porque de tan intrascendente termina siendo grave para el país.
Primero, por el tono de barricada que uso en su mensaje. Faltaba La Cámpora con el bombo, las banderas y el choripán.
Segundo, porque puso a Obama a la altura de Bin Laden y el estado islámico.
En política nadie destila agua bendita, pero hay formas y formas.
El inefable canciller Timerman hizo convocar a la cancillería al embajador norteamericano y le entregaron una nota de protesta. El diplomático le dijo que la iba a  remitir a los organismos judiciales correspondientes.
O sea, le puso un sello de “Recibido” a la copia carbónica, como se decía antes. Nada.
Y tercero, desde cuándo a la Argentina le preocupa la relación con EE UU, si durante esta “década perdida” solo lo mencionaron para denostarlo o, en el mejor de los casos, ningunearlo.
Ahora les interesa Obama?
No eran nuestros grandes ejemplos Chavez, Fidel, Evo, Rafaelito Correa y Él?
Confunde un poquito.
Aníbal dice que peligra la relación con EE. UU.
Qué relación?
Cuando Obama hizo una gira por Sudamérica, visitó Brasil, Uruguay y Chile.
De Argentina solo se acordaron cuando pidieron permiso para cruzar su espacio aéreo rumbo a Santiago.
Hace dos semanas acompañé a un amigo argentino que hace negocios en varios países latinoamericanos a recorrer algunos bancos aquí en Miami que se especializan en créditos a extranjeros para inversiones inmobiliarias en EE UU.
Uno nos dijo que solo podrían financiarlo hasta el 60% del valor de compra, si el cliente tiene 100 mil dólares depositados en una cuenta de ese banco en cualquier sucursal del mundo, con 2 meses de antigüedad, y UN MILLON de dólares en cualquier banco del mundo.
El segundo banco nos hizo saber que no aceptan clientes de Argentina. Punto.
El tercero, más explícito, nos mostró una circular con todos los beneficios crediticios, que eran muchos, pero advertía en letras rojas:
“Actualmente no realizamos operaciones con clientes de Venezuela, Argentina y Rusia, debido a la inestabilidad política de esos países”.
Le explicamos que mi amigo tiene operaciones en toda América.
La empleada con toda corrección nos dijo:
“Si vive en Argentina y trabaja en Argentina no lo podemos atender”.
Y Aníbal dice que peligra la relación con EE.UU.
Tiembla la Casa Blanca.

Santiago Daniele

Periodista y abuelo